Muchos polvorones, comidas y cenas copiosas, alguna copita extra… durante las Navidades cambiamos nuestros hábitos alimenticios y está estudiado que, de media, se pueden llegar a ganar entre 2 y 4 kilos. Normalmente se produce por un aumento del consumo de azúcar, alcohol, sal y grasas de mala calidad, y por la disminución del ejercicio físico. Pero no te preocupes, a continuación te damos algunos consejos para recuperar nuestra rutina y conseguir un estilo de vida saludable:
1. Lo primero, descarta las “dietas milagro”. Optar por dietas restrictivas que prometen pérdidas de peso milagrosas puede llevarnos a resultados engañosos e incluso perjudiciales para la salud, y al llamado efecto “yoyó”. ¿Se pierde peso? SI. ¿Se recupera? En la mayor parte de los casos si.
2. Por el contrario opta por recuperar o crear hábitos alimentarios que puedas mantener todo el año. Una rutina sana nos produce felicidad y satisfacción, y superar pequeños retos es la mejor forma de motivarnos.
3. Ponte objetivos realistas con el ejercicio físico. Las suscripciones al gimnasio aumentan en un 10% en los primeros días del año, y muchas terminan donde han empezado. Nosotros creemos que es mejor empezar con pequeños retos, si nunca has hecho deporte: ponte de meta dar entre 8.000 y 10.000 pasos al día, y acudir a alguna clase en el gimnasio 1 o 2 días por semana.
4. Elimina el alcohol de tu dieta: su consumo, aunque sea ocasional, está relacionado con incontables problemas de salud, y a nivel nutricional solo aporta “calorías huecas”.
5. Haz 5 comidas ligeras al día: te ayudan a llegar saciado a la siguiente, y de esta forma comerás con menos ansiedad.

6. Equilibra los platos, tanto en la comida como en la cena, no deben faltar las siguientes proporciones: si divides el plato en cuatro partes, dos de ellas deben de ser de verduras, una de proteína de alta calidad y otra de hidratos de carbono ricos en fibra.
7. Planifica la compra y planifica las comidas: es fundamental tener buenas opciones disponibles en casa cuando llegas, por ejemplo, por la noche a casa para cenar.
8. Bebe 2 litros de agua al día, es fundamental para mantener el organismo hidratado.

9. Duerme. Parece obvio, pero 8 horas de sueño al día es fundamental para el rendimiento físico y mental.
10. Si quieres una ayuda extra, existen complementos alimenticios que potencian la pérdida de peso y la retención de líquidos. Busca activos como la alcachofa, el mate, la uva, el café verde o el diente de león. A continuación te dejamos una selección de nuestros productos favoritos, pero te recomendamos que pidas consejo a tu farmacéutico.